“Por el amor de Dios”

Hace unos días vi un vídeo en el que una Fundación de este país proponía eliminar libros de las escuelas cuyo contenido era incluir el tema de la homosexualidad. Mi sorpresa no fue la publicación en si, ya que entiendo que a veces el miedo cierra las mentes de los mas estructurados.
Mi sorpresa fue ver la cantidad de personas que apoyaron a ese llamado, los que metían a Dios y los que fueron tan definitivos en su forma de discriminar.

No pude dejar de expresar mi opinión: “Buscar quitar libros de las escuelas sin definir los valores en casa puede ser garrafal. Cerrar la mente (u ojos) de nuestros hijos a la larga les genera falta de conocimiento. La falta de conocimiento genera miedo y el miedo les predispone a defenderse, vivir en guerra con lo que no es correcto para ellos” Era de esperarse, me eliminaron.

Hoy, aquí, en mi espacio personal y en un día en el que la intolerancia y el miedo pusieron de nuevo su bandera de “control” con la fuerza mas cobarde que existe -arma- me expreso sin miedo. Dedicado en especial a la Fundación, al crimen en la discoteca en Orlando y a todos aquellos que creen que se salvan del infierno de cualquiera de sus religiones siendo “jueces” y verdugos de lo que no consideran “correcto” para su sociedad. Los que tapan verdades matando, quemando, eliminando, juzgando, asustando, imponiendo, violando, denigrando, callando a otros.

El miedo y el ego son los peores enemigos del ser humano, nos hace cobardes, así lo muestra la historia. Nos deshumaniza porque nos pone en defensa y en contra de aquello que se sale de nuestro “patrón” de lo correcto. Tratar de armar una sociedad “perfecta” en estructura sin poner de base la tolerancia, el respeto y el amor seguirá generando guerras, odios y resentimientos. División.

Dejar de conectar con lo verdaderamente esencial nos desconecta de la naturaleza, la empatía y la humanidad, el compromiso con nosotros mismos y con otros seres, porque de que sirve amar a una parte si no amamos a todo el conjunto? De que sirve amar a un Dios que no vemos en todo sino en cuatro paredes? No hay que ser un erudito para entenderlo.

El respeto por TODO ser vivo, el sentido de lo “correcto”, el valor a la mujer, el respeto a la vulnerabilidad del hombre, la igualdad, las creencias, la tolerancia, el TIEMPO y sobre todo el AMOR son responsabilidad ÚNICA de casa. Hay que tener claro que el deber de las escuelas es enseñar, guiar, informar y reforzar valores, pero el problema radica en que la falta de conexión con el interior genera la búsqueda de satisfacción y aprobación afuera. En querer pertenecer a un núcleo perfecto en fachada como modelo de sociedad, desechando lo que amenaza siendo distinto. Es decir, nos creamos inseguros y criamos a pequeños igualmente inseguros, una bomba para la sociedad, porque al fin y al cabo (tono sarcastiquísimo) queremos niños igualiiitos a nosotros!! verdad? Doctrina, buena solución.

Criar a niños inseguros, dependientes, INTOLERANTES y sin información objetiva de todas las partes (SIN ALAS) es un crimen en si para el futuro y para otras generaciones. Es exponerlos incluso a ser víctimas de la vida (de ellos mismos o de otros) es desconectarlos de su esencia. Lo vemos un día como hoy en Orlando. Lo vemos todos los días en muchos países en muchos temas distintos de intolerancia y poder, los vemos en las calles. Lo vemos en actos de miedo y cobardía. De deshumanización constante  en nombre de un Dios a conveniencia porque el mundo no parece ser como queremos que sea.

Mejor ejemplo una de las noticias del día: Un afgano (combatiente del estado Islámico) irrumpe en una discoteca y asesina al menos a 50 seres humanos cuya sexualidad esta bien definida  pero es diferente a lo que él creyó que es el deber ser. Su gente lo aplaude por ser un regalo en su mes sagrado y pide a Dios que lo acepte como un héroe. Cómo estará viendo ese Dios a las familias de los muertos?

Dejemos la hipocresía predicando parafernalia, ocupémonos más de nosotros mismos y nuestro entorno generando mas amor y respeto justamente  por ese mismo “amor de Dios”… A ver si así nos funciona. Que nuestra religión sea el amor sano y el respeto.